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Box of Possibilities

2018

Collaboration with the architect German Valenzuela Buccolinni

Taller de Obras, Escuela de arquitectura Universidad de Talca

Dentro del marco del Taller de obras de la Escuela de Arquitectura de Talca se convierten cientos de cajas de tomate y tetra-pack en materiales capaces de expresar un nuevo significado y uso.

 

Entrar al problema arquitectónico por el material significa estar abierto a la posibilidad de ser guiado por la materia y sus peculiaridades; someterse a ellas emancipa el paradigma de diseño-designio.

 

La elección de las cajas de madera y de tetra-pack fue en este sentido fortuita: hay cientos de ellas, están por todos lados, son prácticamente desecho dado que ya han sido utilizadas para el fin con el que fueron construidas y su costo es poco más que su traslado. Sin embargo, entre todos los objetos que encontramos elegimos estas cajas, puesto que en ellas algo sigue activo: su materialidad, la forma constructiva, su mínimo estructural: geometría, peso, resistencia, color, olor. Esta sería nuestra materia.

 

Aquí, entonces, la oportunidad de trabajar con desechos, por las múltiples lecturas sostenibles que supone y la libertad de contar a discreción con un con qué. Luego las restricciones inherentes a esta elección y la pugna de las posibilidades.

 

Hacerse cargo de las restricciones manifiestas implica poner en debate las propiedades de las cosas y la potencia de transformarse en otras, es decir, el movimiento que implica transformar material en materia y luego nuevamente en material, pero esta vez en material de construcción.

 

Convertir cientos de cajas de tomate y tetra-pack en materiales capaces de expresar un nuevo significado: su nueva organización constituye un edificio cilíndrico de madera y cartón que alberga a un único ocupante que llega a él para observar el paisaje en el que se emplaza.

Within the framework of the “Taller de Obras” of the School of Architecture of Talca hundreds of tomato boxes and tetra packs are converted into materials capable of expressing a new meaning and use.

 

Getting into the architectural problem through materials means being open to the possibility of being guided by matter and its peculiarities; submitting to them emancipates the paradigm of design-plan.

 

The choice of wooden boxes and tetra packs was, in this sense, fortuitous: there are hundreds of them, they are everywhere, they are practically garbage since they have already been used for the purpose for which they were built and they cost little more than their delivery. However, among all the objects we found, we chose these boxes, since something is still active in them: their materiality, their constructive form, their structural minimum: geometry, weight, resistance, color, smell. This would be our material.

 

Here, then, is the opportunity to work with waste, because of the multiple sustainable readings that it represents and because of the freedom to count on a “with what” at will. Then the inherent restrictions of this choice and the struggle of the possibilities.

 

Taking charge of the manifest restrictions implies debating the properties of things and the power to transform them into others, that is, the movement that involves transforming material into matter and then back into material, but this time into building material.

 

Converting hundreds of tomato boxes and tetra packs into materials capable of expressing a new meaning: their new organization constitutes a cylindrical wood and cardboard building that houses a single occupant who comes to it to observe the landscape in which it is located.